Turismo religioso en Navidad: viaje hacia el centro de la fe

En estas fechas el turismo es hacia adentro de cada viajero. Para eso,existe una serie de propuestas cuyos caminos se orientan hacia esa intransferible experiencia: la fe.
¿Qué es el “turismo religioso”? Se trata de un turismo diferente, que en general se hace para ofrendar, pedir un favor o cumplir con una tradición. Son viajes en donde el turista renueva su fe.
Es un sector de la industria con gran auge, que tiene un púbico cautivo de millones de personas. Los estudiosos del tema, lo consideran un turismo más fiel al sitio de visita, porque es un tipo de viaje que involucra sentimientos de esperanza, agradecimiento, convivencia y acercamiento. Las estadías no son muy largas y sus destinos abarcan visitas a santuarios, templos, tumbas de santos, participación en celebraciones religiosas y lugares sagrados, que se hacen ya sea de manera independiente, en grupo o en peregrinación.
Miles de peregrinos
Europa está a la cabeza del turismo (más de 250 millones de personas recorren cada año centros de culto), y lo desarrolla con gran fuerza. En Latinoamérica y en Salta en especial este sector comienza a despegar, ya que las agencias se están especializando para ofrecerlo como una potencial alternativa de viaje. El evento de turismo religioso más arraigado para los salteños se encuentra en la misma ciudad Salta, con el culto del Señor y la Virgen del Milagro, que se lleva a cabo en septiembre, donde cada una de sus fiestas reúne a cientos de miles de personas. En el interior provincial los cultos también son convocantes, como el del Señor de Sumalao, cuya advocación se festeja el séptimo domingo de Pascua, en el santuario que está a 36 kilómetros de La Merced. También el de la Virgen de la Peña, en Tartagal, que se repite anualmente todos los 17 y 18 de agosto. En Jujuy se encuentra uno de los más lindos eventos de turismo religioso de la región, la peregrinación a la Virgen del Abra de Punta Corral que se hace todos los miércoles, jueves y viernes en vísperas del Domingo de Ramos, cuando parten los promesantes hacia el santuario que se ubica cerca de los 3000 metros sobre el nivel del mar, caminando durante 23 kilómetros hacia la templete que guarda la imagen.
Pero en estas fechas del año en las que la fe y el encuentro se renuevan para la comunidad cristiana, son los festejos de Navidad los que marcarán los viajes.
Sabemos que la genealogía de la peregrinación es más larga que la historia de las religiosas que conocemos actualmente. Una peregrinación se define como un “viaje que se emprende para llegar a un lugar considerado sagrado por la acción de Dios en él”. Dentro de este espíritu no son pocos los salteños que viajan al santuario de la Virgen de Urkupiña.
La propia Salta cuenta con una ruta excelente de turismo religioso. En Semana Santa los acontecimientos de turismo religioso toman un hondo sentido popular en toda la provincia. Por ejemplo, se repiten los vía crucis de alto perfil cultural como los vallistos, especialmente en Seclantás, donde más de 100 personas ponen en escena el evento central del cristianismo. En San Carlos se hace una procesión con antorchas y misachicos. En Cachi se hace la Quema de Judas y el Sermón de las Siete Palabras, evento único en el país. En El Galpón se representa La Pasión con miles de personas. En la Puna son para ver a “las plañideras”, mujeres que vestidas de luto que lloran durante el Vía Crucis. En la ciudad de Salta, en las iglesias de la Candelaria, la Viña y la Merced se vela al Cristo Yacente, figura articulada de Jesús. Las iglesias de la ciudad son de una gran belleza, como la misma Catedral, pero también la de San Alfonso -que tiene influencia de la Ortodoxa- adornada de mayólicas. O la de San Francisco, con el campanario más alto de Sudamérica. Este año no se anunció la realización de la Ciudad de Navidad en Villa Las Rosas que era un evento multitudinario y bello. Pero en la capilla de la localidad de San Lorenzo se representará este domingo el sagrado Nacimiento.
Para ir a Belén
Pero sin dudas que viajar directo a Belén, en Israel, es el sueño de todo cristiano. Los viajes a Tel Aviv, capital de Israel, desde Buenos Aires pueden conseguirse desde los 14 mil pesos. Existen “viajes cristianos” que facilitan ir en grupo con conocedores de las rutas. Para llegar a la ciudad de Belén -a 5 kilómetros de Jerusalén- hay que cruzar a territorio palestino donde se encuentra el lugar en que, según la tradición, fuera el nacimiento de Jesús y, mucho antes, del rey David. Si no se contrata un automóvil, hay que esperar un colectivo que sale desde la Puerta de Damasco, siendo el que lleva el número 121 el que hace el recorrido. Aunque no es una zona de peligro, los visitantes deben llevar siempre el pasaporte. Allí se encuentra la Basílica de Navidad, que fue construida por Justiniano en el 500, donde se cree nació Jesús. El lugar en realidad es un conjunto de edificios en cuyo centro está la gruta sagrada. Es de una belleza única y está abierta desde las 6 de la mañana. Pero allí también podemos visitar otros lugares sagrados como la Gruta de la Leche, donde María daba de mamar al Salvador. Los precios no son altos pero sí la fe que se respira. Fuente el tribuno.