Séptima peregrinación náutica de la Virgen del Nahuel Huapi (Bariloche – Argentina)

Numerosas personas encabezadas por el obispo de San Carlos de Bariloche, monseñor Fernando Maletti, y el rector de la catedral local, padre Pascual Bernik, participaron de la séptima peregrinación náutica de Nuestra Señora del Nahuel Huapi, que llevó por lema “De la mano de Nuestra Madre recuperamos nuestras raíces”.

Tras la misa en la catedral presidida por el prelado barilochense, los peregrinos salieron a las 9 del puerto San Carlos a bordo de los catamaranes “Victoria del Lago” y “Cau Cau”, con el acompañamiento de los efectivos de la Prefectura Naval Argentina.

Una hora de navegación después las naves se ubicaron frente al puerto Venado y la península Huemul, donde estuvo la última misión jesuítica hace más de tres siglos.

Allí, monseñor Maletti rezó una oración por los mártires. El momento fue acompañado por la Banda de Música del barrio Las Quintas y el toque de silencio del corneta de la Escuela Militar de Montaña, mientras los feligreses arrojaban pétalos de rosa a las aguas del lago.

Poco después de las 11, la imagen de Nuestra Señora del Nahuel Huapi fue desembarcada en el puerto San Carlos y trasladada a la catedral por efectivos de la Prefectura.

Historia de una imagen y su devoción

La iniciativa nació con el objetivo de recordar el martirio del padre Mascardi, fundador de la Misión del Nahuel Huapi en 1670, y venerar la imagen de la Virgen que presidió esa misión.

En 1998, luego de un trabajo de estudio e investigación de historiadores y religiosos de la Argentina y Chile, se estableció que la imagen de la Virgen que entronizó el padre Nicolás Mascardi en la Misión Nahuel Huapi en 1672 era la que existe en la iglesia Santa María de Achao, en una de las islas grandes del archipiélago de Chiloé.

Entonces se acordó que la imagen regresaría a San Carlos de Bariloche para ser entronizada en la catedral, para ser consagrada a Nuestra Señora del Nahuel Huapi.

Sería una réplica de la original, construida con materiales chilotes y por artesanos del archipiélago. En 2003 se le encargó el trabajo al escultor de Ancud, Milton Muñoz, un reconocido creador y restaurador de imaginería religiosa, que concluyó su impecable trabajo después de casi un año de labor.

El 4 de junio de 2004, encabezando una peregrinación de fieles chilenos y argentinos, llegó desde Achao la imagen de la Virgen, y desde entonces se venera en el altar de la catedral.

Según las constancias históricas, a fines de 1670 llegó Mascardi a la Península Huemul para fundar una misión sobre las costas del lago, la única de este lado de la Cordillera entre las 15 fundadas en la región por la Compañía de Jesús.

Fuente: aica.org