Multitudinaria peregrinación a pie a la Virgen de Itatí

Itatí (Corrientes), 20 Set. 10 (AICA)

Miles de jóvenes del NEA en el santuario de Nuestra Señora de Itatí (foto: Clarín)

Una multitud, estimada en 200 mil personas, participó este fin de semana de la 31ª peregrinación juvenil del NEA a la basílica de Nuestra Señora de Itatí, que llevó por lema “Junto a María, sigamos construyendo la civilización del amor”.

El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, caminó junto con los jóvenes los 70 kilómetros que separan la capital provincial del santuario dedicado a la Virgen Morena.

La misa fue presidida por el prelado correntino y concelebrada por los obispos de la región, mientras que la homilía estuvo a cargo del obispo de Puerto Iguazú, monseñor Marcelo Martorell.

“Vivimos en una sociedad quebrada, que se quiebra y se lastima cada vez más, que se autodestruye cada vez con más fuerza, destruyendo la vida de los niños y de los jóvenes, confundiéndolos al negar los valores espirituales y morales”, advirtió.

Monseñor Martorell llamó a los jóvenes a ser “discípulos misioneros” y a dar testimonio “vivo e histórico del proyecto de grandeza y de amor que Dios tiene para el mundo y especialmente para el hombre, que es su imagen y semejanza”.

Manifiesto juvenil

En tanto, los jóvenes leyeron un manifiesto comprometiéndose delante de la Virgen a “no cerrar los ojos ante las necesidades del prójimo”, a “mover los brazos y piernas, para ir nosotros hacia aquellos jóvenes que buscan dar sentido a sus vidas, y no saben de Ti”, a “no vivir pasivos ante la realidad de un país que se encuentra ‘ciego’ a los verdaderos valores”.

También a “no acostumbrarnos a ver hambre en nuestros hermanos, injusticia e intolerancia a nuestro alrededor y corrupción en nuestros ámbitos”, a “no dejar que miles de jóvenes no tengan sueños, esperanzas, oportunidades educativas y laborales” y a “anunciar y defender que el matrimonio está conformado por un hombre y una mujer, que luego serán cimiento para la auténtica familia cristiana”.

Asimismo, dijeron Sí a la vida, al amor como vocación humana, a la solidaridad, a la libertad, a la verdad y al diálogo, a la participación, al esfuerzo permanente por la paz, al respeto de las culturas, al respeto de la naturaleza y a la primacía de la vida humana sobre cualquier otro valor o interés”.

 Fuente: aica.org