Departamento de Tacuarembó – Virgén de Itatí (Tacuarembó)

Cuando los religiosos de  Obra Don  Orione llegaron a Tacuarembó fueron invitados por el obispo a conocer los lugares del departamento y a estudiar su historia. Esta actitud de delicado respeto dio un fruto inesperado: encontraron la historia del culto que la Virgen de Itatí recibió en nuestra campaña. ¡Fue un autentico milagro! En 1935 San Luís Orione había aceptado hacerse cargo del Santuario que la Virgen tiene en Corrientes junto al Río Paraná, por lo cual ya la conocían y Ella los precedió y los esperó para que la sacaran del olvido.

La historia de la Virgen de Itatí en el norte uruguayo nace en Corrientes desde donde se difundió su devoción entre los guaraníes de las reducciones franciscanas y jesuíticas. Es así que llega a ser venerada en los siete pueblos de las Misiones Orientales en el actual territorio de Río Grande del Sur (Brasil) Cuando se produce el Éxodo guaraní misionero hacia la Banda Oriental  llega a Tacuarembó la Virgencita de Itatí. “El Éxodo de varios miles de indios que abandonaron las antiguas misiones acompañando a Fructuoso Rivera y se radicaron en momentos en que nuestro país nacía. Este acontecimiento –de características singulares no sólo en la historia del Uruguay sino en la del propio continente- tuvo una influencia decisiva en la vida política nacional y en la formación de las poblaciones y la cultura de las zonas centro y norte del país”

Según las investigaciones del historiador tacuaremboense Prof. Michoelson solo entre julio y noviembre de 1833 se afincaron en san Fructuoso y sus alrededores más de 300 guaraníes. Es la fecha  de la llegada del éxodo iniciado en 1828 con el que también llegó a nuestra campaña la Virgen de Itatí.

En Tacuarembó la Virgencita recibió un culto  al estilo guaraní: velorios y fiestas que se prolongaron hasta 1935 donde la imagen original fue arrebatada del lugar. Es interesante destacar estos “bailes con velorio” dedicados a la Virgen de Itatí dieron origen al repertorio musical especialmente al ejecutado en acordeón criollo.
Por estas razones  la Virgencita es llamada india y gaucha. ¡Virgen de las fiestas!
Este es el currículo que acredita que la imagen de la Virgen de Itatí se haga presente en las  ediciones de  la “Fiesta de la Patria Gaucha” en la ciudad de Tacuarembó.

UN SANTUARIO PARA MANTENER LA MEMORIA

Cuando mirar al pasado no es nostalgia sino memoria, se transforma en valioso conocimiento para orientar y energizar la acción individual y colectiva adecuadamente y la recuperación del culto a la Virgen de Itatí es un emblemático ejemplo.

La pura y Limpia Concepción de Itatí llegó hasta nosotros por el mismo camino que el mate y otras costumbres que son herencia de la cultura guaraní-misionera. Con Ella hemos podido ahondar en una historia que habla de nuestros orígenes.

Cuando la milagrosa imagen de la Virgencita de Itatí que se venera en Villa Ansina cruzó el Río Tacuarembó en el “Paso del Borracho” hombres y mujeres, niños, jóvenes y viejos, todos se llenaron de alegría
Alegría que fue creciendo con cada fiesta, con cada gracia recibida y con cada promesa cumplida, hasta transformar al pobre y humilde templo que custodia la imagen de la amada Virgencita en un Santuario.
SANTUARIO donde se anuda la historia de guaraníes, de charrúas, de negros, de gauchos, de Rivera y el Ejercito del Norte, de Artigas, de Ansina, de Andrés Guacuarí, con la historia de la evangelización en estas tierras.
SANTUARIO donde se anuda la utopía de solidaridad, justicia y fraternidad de la antigua patria guaraní misionera, con la nueva integración que llamamos MERCOSUR.

En efecto La Virgen de Itatí evoca  una época  y una región en la que los ríos no constituían fronteras sino  vías de comunicación e integración. Con Ella queremos poner las bases para un nuevo relacionamiento entre lo local, lo regional y lo universal,  construir un nosotros parar andar con otros. Queremos renovar y resignificar nuestra identidad local y regional de cara a muchos desafíos de estos tiempos que corren